4.2. La Rebelión del Cusco

 La Rebelión del Cusco 

 

La rebelión tuvo sus orígenes en la confrontación política entre el cabildo constitucional que era favorable a la autonomía cusqueña y la Real Audiencia del Cusco que era favorable al virrey de Lima. José y Vicente Angulo eran oficiales del ejército en Abancay, que en ese entonces era el partido de la intendencia cusqueña. 


En el año 1813 se dieron los primeros indicios de la rebelión a través de los jefes de la guarnición realista del Cusco, Matías Lobatón y Marcelino Vargas. Todos ellos le exigían al presidente Martín Jara de la Audiencia del Cusco la aplicación de la Constitución liberal. 


Este plan no fue efectivo debido a la denuncia de uno de los miembros, Mariano Zubizarreta. Esta traición ocasionó que Béjar, Carbajal, los hermanos Angulo y otros fueran arrestados 


Después de unos meses, la tensión política en el Cusco se fue acentuando. Los criollos eran quienes controlaban políticamente la ciudad del Cusco. A ellos se sumaron los seguidores de los Angulo pretendían seguir las acciones autonomistas de la experiencia en Buenos Aires. 


Así mismo, se formó una junta compuesta por Mateo Pumacahua, Domingo Luis Astete y Juan Tomás Moscoso. Como otras juntas autonomistas americanas, reconocía la autoridad de las cortes españolas y del monarca Fernando VII. A ellos, se incorporó José Angulo 


En medio de tanta controversia de algunos criollos, que no estaban contentos con su mando por ser indígena, el cacique abandonó la Real Audiencia. En su hacienda de Uriquillas, se enteró del levantamiento de José y Vicente Angulo. Estos, conocedores del poder de convocatoria de Pumacahua entre los indígenas, lo invitaron a formar parte en la revuelta como presidente de una junta gubernativa dispuesta a abrazar la causa de la emancipación. 


El brigadier y presidente aceptó el cargo y, era asesorado por los Angulo, es así que decide mandar tres expediciones para abrir un segundo frente de batalla al ejército realista del Alto Perú. José Angulo asume el liderazgo de la revolución. 

La conformación de las expediciones de dio a través de la organización de los rebeldes con la convicción de expandir la rebelión por todo el virreinato.


En ese sentido, Pumacahua decidió enviar expediciones. La primera expedición se dirigió a Puno y La Paz, al mandato del coronel Juan Manuel Pinelo y el sacerdote Ildefonso de las Muñecas; la segunda expedición fue en Huamanga, dirigida por Manuel Hurtado de Mendoza y el sacerdote José Gabriel Béjar; y la tercera, fue en Arequipa, que estaba dirigida por el brigadier Mateo Pumacahua y Vicente Angulo. 





  Rebelión de Mateo Pumacahua.






No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Carátula

    Universidad Femenina del Sagrado Corazón  Facultad de Gestión  Empresarial Escuela Profesional de Administración  y Negocios Internacion...